Migrar a la nube no es solo mover servidores: es una oportunidad para ordenar tu infraestructura, mejorar la seguridad y reducir costos. Estos son los pasos que seguimos.
1. Inventario y evaluación
Relevá qué sistemas tenés, cómo se conectan y cuáles son críticos. No todo conviene migrarlo igual.
2. Elegir la estrategia
Mover tal cual, adaptar el sistema para aprovechar servicios gestionados o reconstruirlo. Cada opción tiene un costo y un beneficio distinto.
3. Seguridad y respaldos
Definí accesos, cifrado, copias de seguridad y un plan de recuperación antes de migrar datos.
4. Automatizá los despliegues
Con infraestructura como código y CI/CD tus entornos son reproducibles y los cambios, seguros.
5. Controlá los costos
Etiquetá recursos, fijá alertas de gasto y revisá el dimensionamiento. La nube sin control puede salir más cara que lo que reemplaza.
¿Querés aplicarlo a tu proyecto? Hablemos.